Jeff Probst ha vuelto a ponerse la gorra para dar comienzo a
una nueva edición de Survivor y, pese a ser la 28, ha logrado sorprendernos.
Survivor: Cagayan partía desde una premisa muy poco alentadora. La división de
los concursantes por clichés parecía poca cosa tras la lucha con tus seres
queridos en Blood Vs Water, pero la decisión es clara: CBS busca una edición
Old School y, de momento, lo consigue.
El primer capítulo ha tenido todos los ingredientes que
podíamos esperar de una buena edición de Survivor. Entre los concursantes ya se
vislumbran los primeros personajes interesantes y los dos consejos de expulsión
que hemos visto se han saldado con más sangre de la esperada. A partir de ahora
el abanico de posibilidades de la edición es inmenso, por lo que no podremos
pestañear demasiado no vaya a ser que nos perdamos alguna puñalada trapera.
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| Los concursantes de Survivor: Cagayan |
Los falsos clichés
Al conocer el casting de la edición ya pudimos darnos cuenta
de un detalle, las supuestas cualidades que sirven de excusa para dividir las
tribus no lo son tanto. Los guapos no están a la altura de las expectativas,
por lo que en un concurso de belleza contra concursantes de One World o
Nicaragua no podrían ni asistir como público. Por su parte, los cerebritos
cuentan entre sus filas con los personajes más turbios de la edición (Spencer,
J’tia y Garrett tienen un punto de desequilibrio psicológico bastante
peligroso) y los fuertes demuestran tener más materia gris de la esperable.
Los capitanes
En cuanto Jeff anunció que tendrían que elegir a un capitán nada
más comenzar el juego saltaron todas las alarmas, ya que nadie desea destacar
desde tan pronto. Sarah y LJ tomaron la decisión más inteligente al señalar
como rival más débil a los concursantes evidentes, pero David decidió poner
todas las cartas sobre la mesa y trató de expulsar al mayor rival poniendo en
evidencia que no ha venido a Survivor a hacer amigos.
Cerebritos y machotes
Pese a lo que podríamos esperar, los cerebritos han
protagonizado la primera pelea de egos de la edición. La lucha de guerrillas de
David y Garrett por ver quién es el macho dominante ha hecho que el equipo
termine como el rosario de la aurora, demostrando que, pese a ser la tribu más
inteligente, no tienen ni idea de cómo se juega Survivor.
La loca de turno
J’tia es la hermana retrasada de Na’onka (concursante de
Nicaragua que nunca destacó por su equilibrio mental). Parece mentira que esta
chica sea ingeniera nuclear y luego venga a un concurso como éste a dar
órdenes, sentarse en una esquina del campamento mientras los demás trabajan y tirar al fuego toda la comida que sus
compañeros necesitan. Su tiempo en el programa debería estar contado, pero con
el paso de los años hemos aprendido que llevar a la final al desequilibrado de
la edición suele ser la clave para ganar un millón de dólares.
Los mejores estrategas
Ya hay un personaje (por lo menos) que ha destacado en cada una
de las tribus. Si entre los inteligentes son Tasha y Kass las únicas capaces de
hacer la o con un canuto, entre los fuertes es Sarah la que domina la
situación. La policía ha venido al juego para ganar y no va a permitir que nada
le distraiga, ha sido capaz de deshacerse de la diana que recibió el primer día,
al ser elegida capitana, pero sin renunciar a liderar el equipo, tanto en las
pruebas como en el campamento. Por su parte, en la tribu de los guapos ha sido
Brice el más inteligente al formar una alianza con la única persona que parece
más fuera de lugar que él, Morgan, quien, por cierto, no ha dudado en utilizar
sus armas de mujer para seguir ganando adeptos para la causa.
Si algo han demostrado los concursantes de este año es que
no tienen miedo a jugar, por lo que todo puede pasar en el segundo capítulo y
cualquier cabeza peligra, ya esté rellena de materia gris, sea la más bonita de
la zona o tenga músculos en vez de cerebro.

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